miércoles, 3 de febrero de 2010

El tiempo es oro

Dos días antes leo en el periódico que el miércoles tendría lugar la dichosa huelga de transportes que se produce con una regularidad pasmosa en esta ciudad. Llamo a mi amiga: "oye, estos hijos de la gran china tienen huelga otra vez, nos vemos mañana... si hija mañana, llegarè más o menos a la 1 del mediodía...es que hasta donde vives tu ufff" 
 El martes me levanto, me tomo un cafè mientras escucho mi programa de radio de todos los días, Un giorno speciale, voy al baño y me arreglo. Salgo pitando, el autobús que me conduce al tren está a punto de pasar. Cinco minutos después estoy en la estación esperando el tren que me lleva a Valle Aurelia. Salgo, bajo al metro y cojo la línea A hasta Termini. Bajo, cojo la línea B para llegar a Piazza Bologna.
El metro B no arranca. Decenas de caras de corderos degollados resoplan y blasfeman. Llegan tarde, supongo. Un chico de color duerme en uno de los bancos con la música del móvil a toda leche. El megáfono anuncia que el metro no arrancará, que no habrá recorridos de esa línea en todo el día por problemas técnicos. Dios, cómo llego a casa de mi amiga??? Joder, y encima no he recargado el móvil, cómo la llamo??? Me mezclo en la marabunta de gente que se apila en las escaleras mecánicas. Llego arriba, a la entrada, y pregunto a un guardia cómo llegar a Piazza Bologna. "Sal fuera, a la derecha tiene que haber un autobús de sustitución". Salgo, giro a la derecha, hay 7 autobuses sustitutivos. La gente corre desbandada hacia a los autobuses. Pregunto a los 7 chóferes apoyados en la pared fumando un cigarro que cómo coño llego a ese sitio, se interrogan con las miradas: "mmm... el primero... creo...." Subo. No conozco ni una de las calles que va atravesando. Al mismo tiempo cientos de coches y gente de verdad muy cabreada al volante congestionan todas las arterias de aquella zona desconocidísima para mi. Pregunto a las personas que se sujetan a la misma barra que yo dentro del autobús. Ninguno lo sabe, todos van a Tiburtina. Bah, decido bajarme. Paseo tranquilamente por Via Bari, Via Catania, Via Catanzaro... total, faltan diez minutos para la una -desde las 11 que sali de casa joder!- no voy a llegar nunca a mi destino a tiempo. Está especialmente bonita Roma. Verde y naranja, como siempre que hace sol. Parece un barrio tranquilo.. y limpio... què raro. A lo lejos veo un grupo de gente blasfemando, uno tira la mochila contra el suelo, -deben ser estudiantes- se quejan de "los mismos de siempre". Paso por en medio de ellos. Oh es una boca de metro de la que sale gente enfadada a borbotones... PIAZZA BOLOGNA METRO B... He llegado!!!! Lo conseguí y además puntualisímaaaaaa!!!!! No puedo con la felicidad, si si si si si!!! Vosotros no sè pero yo he llegado a tiempo!!!!!
Pero què gozada ser puntual en Roma.... una se siente tan especial...... pero un momento, y la vuelta???? Y ahora cómo hago para retornar a casa???

4 comentarios:

Gabriela dijo...

Mamma mia!! que locura!... pero llegaste! jajaja

De La Rosa dijo...

Jajjajaja... pero debo decir que la vuelta fue màs tranquila

Juani dijo...

jajaja, cada vez tienes más vocablos italianos "sustitutivo"???

De La Rosa dijo...

Ups... jajajajajaja, no existe en espanol???